| Nerja 2012 - Colocando la toalla bajo las nubes |
A veces simplemente pasan cosas que te hacen ver el mundo de otra manera. No se si mejor o peor, de verdad que no sabría decirlo, simplemente distintas. Desde que Marti se fue las cosas se ven muy distintas, es cierto que mucho más tristes y con una tremenda ausencia que mantiene ese nudo en el estómago solo con rememorar su cara, su sonrisa y sus palabras. Pero también es cierto que su marcha me hizo replantearme las cosas de tal manera que empiezo a ser mucho más feliz con lo que tengo, con lo que día a día me encuentro en la vida, aun cuando no son cosas agradables o deseables.
Ella siempre me decía que tenía que ser positivo, que tenía que tratar de ver las cosas desde un punto de vista agradable y creer desde lo más profundo de mi corazón que toda iba a salir bien. Así traté de imaginarlo todo durante ese mes de 2014 en el que poco a poco se fue marchando. Y a punto estuve de perder toda esperanza pero, no se cómo, aquello me hizo cambiar mi modo de plantearme las cosas. Y de repente el mundo empezó a girar en armonía.
Recuerdo en agosto de 2012 unas vacaciones en Nerja, un día fuimos a la playa, el día no era muy bueno, caminamos durante una largo tramo hacía una playa que realmente no sabíamos si estaría allí. Pero fuimos, mis hermanas Marti, Rosa y yo. Llegamos cansados y la playa estaba casi desierta, con unos grises nubarrones que hubieran estropeado el día playero a cualquiera. Pero no nos importó, tendimos las toallas, tomamos el poco sol que había, incluso nos bañamos. Y a la vuelta unas cañas en un barecillo de barrio nos subió los colores y nos reímos como pocas veces lo he hecho. Fue un día redondo, casi perfecto (tal vez perfecto) y fuimos felices. A pesar de las nubes lo pasamos muy bien.
Esa es la vida, lo que tienes y quien te rodea, no lo que pudieras haber tenido, lo que desearías o lo que pensabas encontrar, sino lo que realmente tienes. Deberíamos dejar de pensar en lo felices que seríamos con los que nos gustaría que pasase y empezar a disfrutar con el "es lo que hay". Esos momentos los he vivido junto a ella, por eso mi Marti me enseño lo que es la felicidad, pero no me había dado cuenta hasta que dejé de tenerla conmigo. Por eso se que siempre estará conmigo, que me hizo ser quien soy, aunque tuve que dejarla partir para darme cuenta de ello.
Para terminar solo os pediré un favor: no esperéis a perder a quien queréis para entender todo aquello que esa persona os está enseñando ahora mismo.