sábado, 16 de abril de 2016

Esta noche ha vuelto a ser dura

La Manga, 2007
Esta noche, Marti, te echo de menos de manera algo egoista. Hoy precisamente te hubiera necesitado, te hubiera requerido. Una de esas cosas de las que siempre hablaba contigo, si, ha vuelto a pasar, otra vez... Lo se, se que parece que tengo imán para ciertas cosas, pero ya sabes que soy así, que no lo busco pero lo encuentro. En fin, así debe ser como está escrito que ha de ser mi vida.

Recuerdo cuando subía a tu casa y hablabámos de mis cosas, de las tuyas. Recuerdo que no hacía falta ni siquiera decirte nada, que tu con solo mirarme ya sabías a qué había subido, a contarte una nueva película de esas mías. Y me consolaba hablar contigo como jamás me ha consolado nada más. Hay mucha gente ene ste mundo, mucha gente que me querrá, seguro que si, mucha gente que me apreciará y que me escuchará. No lo dudo. Pero tu eras lo que necesitaba y ahora, la verdad, me cuesta mucho no tenerte.

Decidí hace tiempo intentar ser positivo y cuando tu te marchaste lo intenté con más ganas, porque tu me animabas continuamente a hacerlo. Por ti lo hice, por ti miro con optimismo cada día al frente, y cuesta, joder que si cuesta, pero lo hago, salto los obstáculos, rodeo los problemas, corro más que la tragedia y consigo acabar cada día con una frase optimista, con una imagen feliz. Pero mira tu por donde, hoy ha resultado más difícil. Me iré a la cama forzando mi mente (y mi alma) para dormirme con pensamientos alegres, con optimismo, con ganas de despertarme feliz y con ansias de comerme el mundo. Pero esta vez me va a resultar difícil.

El 29 de mayo de 2014 a las dos de la tarde me contestaste por última vez en una conversación, desde entonces no he dejado de hablarte, pero me gustaría volver a escuchar tu voz.

Sea como sea gracias por seguir haciéndome sentir que estás ahí, conmigo. Mañana será otro día, supongo.